Requisitos para abrir una Cuenta Corriente

Si bien los requisitos para abrir una cuenta corriente no son uniformes en todos los bancos, en general todas las entidades financieras tienen una serie de solicitudes de documentación similares, como así también cuentan con una serie de requisitos básicos para el desarrollo de la apertura de una cuenta corriente.

Comencemos por el principio: ¿qué es una cuenta corriente? Una Cuenta Corriente es una cuenta bancaria que tiene la particularidad de sobresalir por el hecho de tener la capacidad de retirar fondos, aunque no posea un saldo suficiente. Para acceder a esta opción el titular tiene que tramitar con su banco, antes de su utilización una línea de crédito que se denomina: giro en descubierto.

Sus titulares pueden ser tanto personas físicas, como personas jurídicas o bien, uniones transitorias de compañías, y son casi indispensables para cualquier empresa o negocio que esté constituido y con un tamaño de negocio que no sea demasiado pequeño.

El gasto de mantenimiento de una cuenta corriente es bastante mayor que al de una caja de ahorro, ya que el elemento fundamental de la cuenta corriente es que la entidad presta al cliente un servicio de intermediación bancaria. Ejemplos de esto son las transferencias bancarias, los retiros de efectivo en ventanilla y el uso de cheques. Todas estas operaciones necesitan de la intermediación de la entidad, que paga y cobra cada una de las operaciones por cuenta y orden del cliente.

Requisitos para Abrir una Cuenta Corriente

La apertura de una cuenta se plasma en un documento en el que se especifica la entidad, sucursal, el número de cuenta, los datos de identidad del titular y su domicilio. Esto es lo mismo para cualquier cuenta bancaria, incluida una cuenta corriente.

Para abrir una cuenta es necesario presentar un documento de identidad (DNI, Libreta de Enrolamiento o Libreta Cívica), o el pasaporte en caso de ser extranjero sin DNI. Además, son necesarios los siguientes datos del titular:

  • 1. Nombres y apellidos completos.
  • 2. Lugar y fecha de nacimiento.
  • 3. Domicilio.
  • 4. Profesión, oficio, industria, comercio, etcétera.
  • 5. Estado civil.

Antes de abrir una cuenta es recomendable leer atentamente las condiciones de apertura, funcionamiento y cierre propuestas por la entidad financiera, no firmar ningún documento si antes no esclareció todas sus dudas, y solicitar copia de todos los documentos que firma. Tómese todo el tiempo que sea necesario para evitar posibles inconvenientes o disgustos.

El contrato de apertura de la cuenta debe contener -entre otros requisitos- el detalle de las comisiones y gastos, cualquiera sea su concepto, con mención de importes, porcentajes, etc., por los servicios a prestar por la entidad, vinculados al funcionamiento de las cuentas, así como las fechas y/o periodicidad de esos débitos.

El Giro en Descubierto

Tal como mencionamos, el giro en descubierto es una particularidad de las cuentas corrientes que los bancos ofrecen a sus clientes. El giro en descubierto es una opción de crédito rápido para obtener financiación cuando el dinero no alcanza. Aunque los plazos para levantar dicho negativo son generalmente cortos, dichos plazos son a menudo pactados con los bancos con anterioridad, como así también el importe del descubierto permitido para girar.

Los bancos suelen solicitar la siguiente documentación para dar la autorización de girar en descubierto:

  • Ultimas declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias
  • Últimos pagos de impuestos como el IVA o Autónomos, en caso de corresponder
  • Análisis de deudas y préstamos contraídos por el cliente en el total de Sistema Bancario
  • Historial Crediticio, a través de solicitar un Veraz o similar

En definitiva: la cuenta corrientes es un producto de financiación muy útil para el día a día de una empresa.

A continuación te presentaremos las principales diferencias que hay entre una Cuenta Corriente y una Caja de ahorro:

Primero debemos tener en cuenta que una cuenta bancaria es muy  útil y además conveniente para poder administrar y recibir tu dinero, conservarlo en lugar seguro, aprovechar los intereses para incrementar el dinero y también para pagar tus cuentas.

Cuando abres una caja de ahorros, entregas al banco una cantidad de dinero, y éste queda obligado a devolverlo, sumado a los intereses pactados, en el momento que lo solicites.

La cuenta corriente, por su parte es bastante similar, pero se diferencia por la utilización de cheques, exceptuando que se encuentre abierta a nombre de personas jurídicas, en este caso sería opcional.

Asimismo, el titular de la cuenta corriente tiene la capacidad de disponer de más cantidad de dinero que el que tiene en su saldo, a través de giros en descubierto, con un límite que esté acordado anteriormente con el banco. Esta particularidad no está permitida en las cajas de ahorro.

El depósito a plazo fijo es la entrega de dinero al banco, obligando a la entidad a devolverlo sumado a los intereses acordados en una fecha previamente establecida. El depósito puede renovarse, y no se puede retirar antes de que venza el plazo.

Todas las personas mayores de 18 años pueden ser titulares de una caja de ahorros. Éstas pueden ser abiertas en bancos comerciales, en compañías financieras, en cajas de crédito y en sociedades de ahorro y préstamos para la vivienda.

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